sobre la mayoría

Un grupo de 10 amigas y amigos adolescentes se reúnen en su banco del parque del barrio. El grupo lo componen, siete chicos y tres chicas. De los chicos, Mustafá es el más nuevo del grupo, viene de Senegal y todavía no habla bien castellano por lo que le cuesta seguir la conversación, la cual además se acelera en los momentos de mayor tensión. Entre los chicos se encuentra también Mariano, un chico de fuerte carácter que sabe fijar la atención de sus amigos cuando habla, y que además no acepta de buen grado que se le lleve la contraria. Para esta tarde no tienen un plan de antemano, por lo que comienzan a debatir sobre lo que pueden hacer las horas siguientes. Tras un rato de discusión acalorada, comenta uno de ellos a los demás que reparen en que está pasando el tiempo y no están haciendo nada divertido, tan sólo discutir. Entonces, Mariano toma la palabra para resumir las tres opciones que han salido durante la discusión: ir a jugar a fútbol, ir al centro comercial a la sección de videojuegos, o ir al supermercado y comprar bebidas y hacer un botellón. En seguida, diferentes voces claman por votar y resolver el asunto de una vez por todas. Decir también que existía una opinión diferente, propuesta por Claudia, que consistía en acercarse al nuevo centro social del barrio porque iba a celebrarse una lectura de poesía, y añadiendo: “Puede que no parezca muy divertido, pero van a asistir un montón de gente del barrio y del otro colegio, y luego podemos conocerles.” Como Claudia es un poco tímida y su voz es de volumen bajo, parece que su propuesta no ha sido escuchada, ni incluida en el resumen de Mariano, por lo que los demás amigos la olvidan inmediatamente. Claudia, al darse cuenta que su propuesta no ha sido considerada, intenta tomar la palabra para continuar el debate, pero enseguida es silenciada por los demás mediante un “tsssss…que vamos a votar”. Mariano enuncia la primera propuesta y tres levantan la mano. Continúa con la segunda, y sólo Jorge levanta la mano. Termina con la tercera, a la que se unen dos más. Pedro y Juana conversaban entre sí distraídamente durante la votación, así que no participaron. Claudia, en cambio se quejó airadamente del método utilizado para tomar la decisión, argumentando que lo más interesante según su punto de vista, ni se había considerado. Mustafá, por su parte, no había entendido nada, así que no pudo participar de la votación. Al ser Mariano un chico de influyentes opiniones, tanto Sergio como Juan, sus admiradores irreflexivos, se habían unido a su propuesta de ir al centro comercial, por lo que al ser tres, representaban mayoría respecto a los 6 que habían votado. De esta forma, parecía claro para las adolescentes mentes de los votantes, que tenían que ir al centro comercial, por lo que comenzaron a caminar en su dirección. Pedro y Juana preguntaron entonces: “¿Dónde váis?”. “Vamos, que hemos decidido ir al centro comercial.” “Pero un momento, ¿alguien me quiere escuchar?, insiste mosqueada Claudia sin recibir respuesta. Y desde la distancia ya recorrida, gritaba Mariano mientras lanzaba el balón a Mustafá: “¡Mustafá, vete a devolver el balón, que ya no lo necesitamos!” 

…la democracia.

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