No tenemos que remontarnos tanto en la historia para encontrar la importancia que los primeros anarquistas daban a la propaganda, ya que tenían claro que su ideología pudiera ser la mejor para el ser humano, por tanto no había mejor manera para extenderla entre la gente que explicándola y dándola a conocer con su ejemplo.La propaganda no consiste tanto en difundir unas ideas como en promover una praxis.

Esta práctica se fue abandonando y queremos recuperar la importancia de la difusión y la auto-formación constante basada en el debate, la reflexión y el análisis. De ahí  la creación de esta publicación.Aspiramos a revolucionar, difundir, agitar pensamientos. Por eso elegimos nuestro nombre: Fábrica de Ideas.



 Este proyecto funciona de forma asamblearia y se realiza a través de un trabajo dual individual y colectivo, cuyo exponente máximo es el debate.

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