El trabajo durante el imperio romano

El trabajo durante el Imperio Romano

En la cultura greco-romana se consideraba indigno verse obligado a trabajar para vivir. Culturas en las que se valoraba la posesión de tierras y no la acumulación de riquezas.

Este modo de pensamiento era el dominante en unas sociedades en las que el trabajo era tarea de esclavos, plebeyos (ciudadanos sin derecho a voto) y libertos, excluyendo a las clases altas que únicamente se dedicaban al ocio y la administración de lo público.

El trabajo esclavo

El empleo de esclavos como mano de obra varió durante la civilización romana, inicialmente solo se usó como mano de obra en los grandes latifundios agrícolas. Con la expansión de Roma se incrementó espectacularmente el número de esclavos (prisioneros de guerra) y esto supuso que se comenzasen a emplear además de en las labores agrícolas en el servicio doméstico, actividades comerciales, trabajo manual y cualificado.

Con el fin de la expansión de Roma (Bajo Imperio) se deja de obtener mano de obra esclava por la vía de los prisioneros de guerra ya que al no haber nuevas campañas de expansión del Imperio no había tantos prisioneros de guerra, además se recrudecen los levantamientos de esclavos y aparece la presión de los nuevos valores traídos por el cristianismo. Debido a todo esto el trabajo esclavo comienza su declive.

Los esclavos eran propiedad absoluta de su dueño. Carecían de personalidad jurídica, de bienes, y hasta de familia propia. El esclavo no tenía derecho ni almatrimonio ni alparentesco ni a lapropiedad, por lo tanto cuando tenían hijos estos eran vendidos como esclavos. A estas normas se solían escapar los esclavos de ciudad a los cuales los amos frecuentemente les permitían tener familia y incluso llegar a comprar su libertad.

La vida de un esclavo dependía en gran medida del trabajo que realizaba:

  • Los que tenían peor calidad de vida eran los que estaban asignados a trabajar en las minas.
  • Después se encontraban los esclavos agrícolas.
  • Finalmente nos encontramos a los esclavos domésticos de las familias ricas de Roma y los esclavos de propiedad pública (servus publicus), que disfrutaban del nivel de vida más alto posible para un esclavo romano. A pesar de todo su alojamiento y comida eran de una calidad notoriamente inferior a la de los miembros libres de la familia pero comparable a la de muchos romanos libres, pero pobres.

El trabajo en la ciudad. Los oficios.

La producción artesanal se realizaba en los talleres, talleres que se encontraban en las ciudades. Esta producción artesanal era muy diversa incluyendo: alimentos procesados (pan, cerveza), herrería, perfumería, ropas y tejidos, joyería, cristalería, alfarería, cuero, etc.

Estos artesanos tenían como costumbre agruparse en los “collegía”, asociaciones voluntarias (con las reformas de Diocleciano en el Bajo Imperio esta colegiación se vuelve obligatoria) de artesanos de oficio a nivel municipal que tenían como objetivo defender sus intereses y elegir sus representantes públicos.

El trabajo dentro del taller se organizaba: En el taller romano trabajaban el propietario del taller que era un liberto (hombre libre) y uno o varios esclavos que hacían de peones, aunque a este modelo existieron numerosas excepciones, sobre todo en los talleres de alfarería en los cuales podían llegar a trabajar gran número de libertos.

En cuanto al taller mismo, era una estancia más de la vivienda del artesano y allí se realizaba tanto la producción como la venta de los bienes producidos.

El trabajo agrícola

Inicialmente el campo estaba dividido entre pequeños propietarios libres que trabajaban ellos mismos la tierra y grandes latifundios en los que se empleaban esclavos para realizar el trabajo. Con el paso del tiempo estos pequeños propietarios fueron desapareciendo y el campo cayó en manos de los grandes latifundistas.

Durante el Bajo Imperio Romano los esclavos escaseaban y los grandes latifundistas comenzaron a liberar a sus esclavos, los cuales recibían una parcela de su tierra (arrendados) a cambio de una parte de su producción y de trabajar también las tierra del terrateniente y estaban exentos de pagar impuestos ya que los pagaba el señor. Después de las reformas de Diocleciano este proceso se extendió a los escasos campesinos libres que ya no podían pagar sus impuestos y a un gran número de plebeyos procedentes de las ciudades en busca de sustento en el campo (colonos). Finalmente con la reforma de Constantino del año 322 el colono pasó a vivir en un régimen muy cercano a la esclavitud. Sus libertades quedaban muy limitadas y entre otras ni él ni sus hijos podían marcharse o casarse sin la autorización del señor. En contrapartida, el señor no podía expulsar a los colonos ni variar sus alquileres o deberes.

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