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El Fordismo, el desplazamiento no es remunerable.

Henry Ford, dueño de los automóviles Ford le da una vuelta de tuerca al taylorismo introduciendo la cadena de montaje (inspirada en las cintas transportadoras de los mataderos).

Esta cadena de montaje provoca cambios en la organización del trabajo que tienen que ver con:

  • Perseguir mayores ganancias.
  • Perseguir mayor disciplina en el trabajo. Con esto consigue evitar los desplazamientos de los trabajadores en la fábrica, desplazamiento que se considera un tiempo perdido, fijando a los mismos en un punto determinado. Permitiendo así la fabricación a gran escala.

Introduce novedades en la gestión de la mano de obra con el objetivo de disciplinar:

  • el salario alto (5$ por día).
  • Investigadores para que investiguen a los trabajadores y así saber si cumplen ciertas condiciones: estar casados, tener una vida ordenada, tener estabilidad familiar, no abusar del alcohol, etc.
  • El que no cumple los requisitos no cobra el salario alto.

Pero por encima de todo el fordismo trae un cambio en el paradigma capitalista: el beneficio está en producir gran cantidad de productos iguales, de manera masiva. Nace el consumo de masas.

El fordismo se extiende a nivel mundial, con el consumo de masas, a partir de la Segunda Guerra Mundial. Guerra tras la cual el capitalismo vive sus 30 años dorados y el fordismo que es un gran consumidor de mano de obra no cualificada necesita mantener un nivel salarial más o menos constante. Para evitar la subida de salarios habiendo agotado la mano de obra local se amplía el mercado de trabajo con mano de obra extranjera (de las antiguas colonias y de la cuenca mediterránea en Europa) estableciéndose acuerdos entre estados para importar mano de obra (acuerdos bilaterales). En paralelo a esta migración regulada existía una migración irregular que en número era comparativamente equivalente a la primera.

Las condiciones de vida y trabajo de los obreros.

El nuevo modelo de trabajo necesita un tipo de trabajador sano y descansado para lo cual aparece un nuevo contrato: salario relativamente alto a cambio de orden y disciplina llevada a la vida privada.

El obrero masa convertido ahora en consumidor no produce solo para las élites si no para todo el mundo y por lo tanto parte del salario retorna al patrón (a través de los bienes consumidos por el trabajador).

Ya no es necesaria la coacción del cronómetro, es la propia maquinaria de la cadena de producción la que impone el ritmo y de la cual el trabajador se convierte en un engranaje más.

Los ritmos de trabajo son los ritmos de la cadena de montaje y por lo tanto los ritmos de trabajo son los de la máquina.

Disciplina extrema en el ritmo de trabajo, el trabajador que vas más lento o para, provoca un desequilibrio en la cadena que afecta tanto al producto final como al siguiente compañero en la cadena, etc.

El reclutamiento de la mano de obra que siempre había sido un problema ahora queda resuelto ya que el salario alto hace que las masas se acumulen en la fábrica para ser contratadas.

Es el periodo del pacto social, y el estado del bienestar.

Surgen los suburbios obreros alrededor de las principales ciudades industriales. La mano de obra, que trabaja en fábricas gigantes con miles de personas, con trabajos de por vida, con condiciones de trabajo muy similares regidas por convenios y en barrios muy homogéneos en términos de clase (doble socialización en el lugar de trabajo y de vivienda) vive experiencias muy similares y esto provoca el resurgir del concepto de clase (la identidad del obrero masa).

Barrios hacinados, contaminados, con escasas dotaciones públicas.

El fordismo dejó huecos por los cuales la resurgida clase obrera atacó. La cadena de montaje tenía un punto débil: atacar cualquiera de sus puntos provocaba la parálisis de toda la cadena así que la clase trabajadora obtuvo su poder de nuevo parando un punto de la cadena.

Estas luchas consiguieron grandes mejoras en la calidad de vida asociadas a la época siendo el sindicato el medio y el convenio el marco de referencia para obtener esos beneficios.

manual para la búsqueda de consenso

La asamblea: el porqué en el anarquismo.

Entendemos el anarquismo como la filosofía política o social que considera que la jerarquía debe ser abolida y con ello todas sus manifestaciones. En consecuencia ningún ser humano debe dominar a otro ni ser dominado. La dominación es degradante y humillante; somete la voluntad y el juicio de los dominados a la voluntad y al juicio de los dominadores, destruyendo así a la persona dominada, que se convierte en objeto del dominador.

Las anarquistas, en consecuencia, buscan un método de organización no jerárquico y ausente de cualquier tipo de dominación. En la base de la organización encontramos una herramienta: LA ASAMBLEA. Entendida esta como un órgano horizontal, abierto a todas las personas que integran el grupo y que tiene como objetivos:

  • La participación plena de todas las personas que integran el grupo. En la cual todos los miembros son alentados a hablar y decir lo que piensan no solo a acudir a la misma.
  • La responsabilidad compartida de todas las integrantes del grupo, para formar un sentimiento de responsabilidad hacia el grupo y la creación de acuerdos.
  • La comprensión mutua de modo que todas las personas que integran el grupo, que aceptan y comprenden las necesidades e intereses del resto de personas del grupo facilitando así la incorporación de distintos puntos de vista a los acuerdos alcanzados.
  • La creación de soluciones inclusivas, que contienen todos los puntos de vista de las personas del grupo.

Esta asamblea necesita dotarse de herramientas de decisión grupal que refuercen los objetivos anteriores. Existen diversos métodos de decisión colectiva algunos de ellos jerárquicos, otros hacen hincapié en la rapidez de decisión y la eficacia, ejemplos de distintos métodos son:

  • Autoridad: el grupo al completo genera ideas y realiza trabajo pero la decisión final está en una persona o grupo reducido.
  • Votación por mayoría: el grupo vota sobre un tema en cuestión tras un periodo de debate o discusión. La mayoría gana aunque esta mayoría puede ser ponderada.
  • Votación por minoría: el grupo después de un debate o deliberación vota la opción más impopular, el proceso se repite hasta que solo queda una opción.
  • Unanimidad: todas las personas del grupo están de acuerdo con la decisión a tomar.
  • Consenso.

El consenso como método

Se llama consenso a un método de toma de decisiones en el cual todas las personas que intervienen en el mismo sienten como suya la decisión final tomada. A diferencia de la unanimidad en la cual todas las personas están de acuerdo con la decisión final, en el consenso no todas las personas tienen porqué estar de acuerdo en la decisión pero todas tienen que estar dispuestas a aceptarla y apoyarla. La toma de decisiones por consenso es especialmente visible en el anarquismo, pero no es exclusiva del mismo.

El anarquismo que refuerza al individuo frente al grupo encuentra en el consenso la forma de asegurar que toda persona participa de la toma de decisiones y puede hacer entender su posición. Permite por lo tanto salvaguardar, a todas,  la integridad de su persona y no olvidar sus intereses en beneficio de terceros (como ocurre en los procesos de votación). La horizontalidad y la búsqueda del consenso nacen en el anarquismo de forma natural como la expresión del rechazo al autoritarismo, de la voluntad de eliminar la dominación.

El consenso no es la búsqueda del mínimo común denominador sino la exploración de soluciones que tengan en cuenta las aspiraciones y objeciones de todo el grupo mediante un proceso deliberativo en el cual las propuestas iniciales se transforman gradualmente hacia la solución colectiva final.  

Sobre las condiciones previas y el tipo de acuerdos.

El consenso es un método de decisión que requiere de unas condiciones previas para que pueda tener éxito, entre estas condiciones es fundamental:

  • Afinidad.
  • Propuestas de éxito: no es una buena idea elegir entre dos males, si ese es el caso es mejor tomar la decisión a cara o cruz.
  • Tiempo. El proceso de consenso es un proceso que debe tomar el tiempo necesario para alcanzar la propuesta correcta por lo tanto no debe estar constreñido por el tiempo.
  • Cuando no hay suficiente información – preguntarse más bien si podemos conseguir más información, y cómo.
  • Aceptar al moderador.
  • Todas las personas participan.
  • Escucha activa:con atención y respeto.
  • Las integrantes de la misma siempre buscan la solución.
  • Respetar los horarios.
  • Contar con una agenda acordada y apegarse a ella.
  • Respetar los turnos de palabra.
  • Evitar las posiciones de conflicto.
  • No se puede atacar verbalmente ni culpar.
  • Expresarse con claridad, síntesis y honestidad.
  • Tratar a todos como iguales.
  • Estamos de acuerdo en que podemos estar en desacuerdo.

El consenso debe generar propuestas/acuerdos suficientemente amplios para que el colectivo no llegue al bloqueo consensual. Esto significa que no todas las decisiones se deben tomar mediante este método y por lo tanto los consensos alcanzados previamente deben tener un carácter genérico sin entrar en los detalles de implementación, para que así cualquier miembro del colectivo ante la necesidad de tener que tomar una decisión inmediata siempre tenga una referencia. Estos detalles deben ser decididos a la hora de llevar a cabo los acuerdos sin contravenir ni estos ni previos acuerdos. Por ejemplo una asamblea puede decidir mediante consenso ponerse en contacto con urgencia con otra asamblea para resolver un problema común, el método de contacto debe ser decidido por las personas que realizarán el contacto teniendo en cuenta la urgencia y las necesidades de comunicación.

Sobre los roles.

Para trabajar el proceso de consenso no son necesarios más roles que los que necesita una asamblea ordinaria pudiendo asumir el rol de facilitador el moderador de la misma. Por lo tanto los roles necesarios son:

El moderador/a:

Es la persona encargada de que el proceso de toma de decisión fluya de forma adecuada, es un guía imparcial del proceso que hace todo lo que esté en su mano para que el proceso de toma de decisión sea más sencillo y ágil para el grupo. Para desempeñar adecuadamente su función no debe expresar opiniones sesgadas ni parciales sobre los contenidos y tampoco debe intervenir en el proceso como participante.

El moderador/a debe abandonar la función del mismo cuando tenga un interés personal en los resultados de la toma de decisiones o de algún modo no pueda ser imparcial en el proceso. En este caso alguien debe tomar el lugar como moderador/a

Responsabilidades:

  • Asegura que se respete la agenda acordada para la asamblea.
  • Considera las necesidades del grupo en su conjunto.
  • Mantener una participación equitativa entre todas las personas que asisten a la asamblea.
  • Procurar que la asamblea se centre en el objetivo principal de la reunión, manteniendo la concentración del grupo y la energía enfocada.
  • Participa en la preparación de la asamblea.
  • Apoya la toma de actas asegurándose de que se refleje lo importante.
  • Consigue voluntarios (si no se usa algún sistema de rotación de tareas) para las otras funciones del proceso.
  • Debe procurar que se mantenga un ambiente de cordialidad y confianza.
  • Expone los casos de conflicto y sugiere procedimientos para resolverlos.
  • Recopila los acuerdos.
  • Visualiza el grado de acuerdo y prueba a ver si hay consenso.
  • Cierra la reunión.

Toma de actas:

La persona encargada de tomar el acta de la reunión deben asegurarse de que en la misma figuran:

  • Fecha, hora de inicio y de fin.
  • Lugar de reunión.
  • Nombres de los asistentes.
  • Resumen del debate (sólo las ideas clave, sin incluir los nombres).
  • Registra las personas que se aparten y sus motivos así como los bloqueos.
  • Todas las decisiones en los mismos términos que se acordaron.

Turno de palabras:

  • Toma turnos de palabra según las condiciones acordadas por el grupo.
  • No pierde de vista los límites de tiempo que el grupo se haya impuesto.
  • Permanece atento a reloj o cronómetro.
  • Procura que todos los miembros del grupo participen equitativamente.

Sobre el formato de la propuesta.

Una buena propuesta debe tener ser enunciada con la mayor claridad y brevedad posible dando todos los detalles necesarios para entenderla en su totalidad. El contenido mínimo de la misma debe ser:

  1. Título: Breve y explícito.
  2. Nombre(s): nombres  de los patrocinadores.
  3. Antecedentes: descripción del problema a resolver.
  4. Objetivos: Que se intenta lograr con la propuesta.
  5. Acciones a seguir: información detallada de las acciones a seguir.
  6. Pros y contras: lista pormenorizada de pros y contras detectados de la propuesta.
  7. Alternativas.

Sobre las posturas posibles frente a una propuesta.

Durante el proceso de consenso un miembro del grupo puede tomar únicamente cuatro posturas:

  • Bloqueo: el bloqueo significa impedir que se continúe con la toma de una decisión mientras el bloqueo persista. El bloqueo es un instrumento que se debe usar únicamente en última instancia y en contadas ocasiones como por ejemplo cuando la propuesta viole los valores o la ética del grupo.
  • Apartarse: apartarse significa que no se apoya la propuesta a nivel personal pero deja libertad al resto del grupo para decidir sobre la misma aceptando el resultado. Al apartarse el individuo queda exento de toda responsabilidad en la implementación de la decisión en cuestión y por lo tanto los nombres de las personas que se apartan deben figurar en el acta. Al igual que el bloqueo apartarse es una medida que se debe tomar con precaución siempre tratando de alcanzar el consenso.
  • Indiferencia: en este caso la persona no considera necesaria la toma de decisión por consenso y le resulta indiferente el resultado. Por lo tanto le da igual la propuesta consensuada y aceptará la misma sea cual sea.
  • Consentimiento: como el nombre indica dar el consentimiento significa sentir como propia la decisión tomada y por lo tanto alcanzar el consenso. Aunque no todos los aspectos de la propuesta gusten a la persona que da el consentimiento, en su conjunto la propuesta es aceptada.

Sobre los pasos necesarios para alcanzar el consenso.

El proceso de consenso suele llevar una serie de pasos realizados de forma implícita en grupos con mucho trabajo consensual o explícita en grupos en los cuales la técnica todavía no está muy afianzada o la afinidad no es suficiente. En cuanto a la distribución física de las personas que participan en el proceso, es importante indicar que la misma influye de forma determinante en la forma en que el grupo se relaciona y expresa durante el trabajo consensual por lo que preferiblemente se buscará una disposición circular sin nada en medio ya que esta distribución pone en pie de igualdad a todas las personas.

Paso primero: definición.

En este paso se debe definir de forma clara y pormenorizada  la decisión a tomar a todas las personas del grupo. Las preguntas clave que debe resolver esta fase del proceso son:

  • Roles y pasos del proceso: moderación, turno de palabra, etc.
  • ¿Disponemos de la información necesaria?
  • El problema es …

Segundo paso: debate.

En esta fase del proceso de consenso el objetivo es que todas las personas expongan claramente sus miedos, inquietudes, dudas sobre las propuestas que se presenten. Discutiendo los pros y los contras de cada propuesta. En este momento es vital asegurarse de que cada persona tenga oportunidad de hacer aportaciones y que todos los puntos de vista sean tenidos en cuenta. Esta fase se puede dividir en dos partes: pidiendo que inicialmente solo se hable sobre los miedos, deseos, dudas e inquietudes de las personas del grupo y posteriormente solo de las propuestas.

Para conseguir una participación plena e igualitaria se puede hacer uso de distintas herramientas:    

  • Turno abierto (lluvia de ideas) sobre las posibles soluciones. Se ponen todas por escrito en un lugar visible a toda la asamblea (por ejemplo papel continuo en el centro del círculo).
  • Ronda o turno circular. En caso de que algunas personas de la asamblea les cueste expresarse en público o que cueste arrancar se puede realizar una serie de turnos de palabra obligatorios siguiendo un orden preestablecido (de izquierda a derecha o viceversa, etc).
  • Dinámica de ideas ponderadas o dos columnas.
  • Turno de palabra en el que la persona encargada del mismo controla quien es la persona con el mismo y si quedan más turnos disponible o no (de acuerdo con el moderador).
  • Dinámicas variadas que cumplan el objetivo de esta fase del proceso.

El producto de esta fase debe ser una lista corta de propuestas claramente redactadas y en la que figure para cada una de las propuestas toda la información obtenida. Esta lista debe ser claramente visible a todas las personas presentes.

Tercer paso: síntesis de las propuestas.

Sobre las propuestas expuestas se realiza un debate con el objetivo de sintetizarlas, integrarlas y combinarlas. Como en el caso anterior es importante que el moderador/a apunte en un lugar visible las propuestas sintéticas generadas. Durante esta fase es imprescindible:

  • Esforzarse en incorporar todos los puntos de vista en la síntesis.
  • No formar frentes de confrontación.
  • Esforzarse por entender la posición de otros.

Algunas herramientas que facilitan este proceso son:

  • Eliminar las opciones que tienen menos interés.
  • Organizar las opciones en bloques o grupos relacionados.
  • Pedir al grupo que seleccionen las 2 o 3 opciones preferidas.

El objetivo final de esta fase es obtener una propuesta sintética que englobe todas las inquietudes del grupo.

Cuarto paso: exposición.

La persona encargada de la moderación expone en voz alta la/s propuesta/s para que todo el mundo tenga claro.

Quinto paso: evaluación del grado de acuerdo.

Evaluar el grado de acuerdo del grupo respecto a una propuesta significa localizar los posibles bloqueos, personas que se apartan así como el grado de consentimiento. En caso de que existan objeciones (bloqueo) a la/s propuesta/s se vuelve al paso 3 teniendo las personas que realizan esas objeciones la obligaciones de reformular las mismas en forma de propuestas. Algunas herramientas útiles para evaluar el grado de consenso son:

El tanteo.

Esta es una herramienta de gran utilidad para construir el consenso ya que proporciona una idea clara del estado del grupo frente a una propuesta. Cuando la persona facilitadora cree que hay una solución o idea que puede ser apoyada por la mayoría del grupo.

  1. Que las personas que apoyan la propuesta levanten la mano únicamente para medir el grado de consenso.
  2. Si tres cuartas partes del grupo o más apoyan la solución, la persona facilitadora se dirige a las que no han levantado la mano  preguntando por los cambios que hiciesen que la propuesta fuese asumible y si estarían dispuestas a apartarse.

Barómetro.

Se pide al grupo que levanten su mano de la siguiente manera:

  • Con el pulgar hacia abajo, si la persona se opone a la propuesta concreta.
  • Con el pulgar extendido en diagonal hacia abajo, si la persona está dispuesta apoyar la propuesta con ciertas reservas.
  • Con el pulgar extendido en diagonal hacia arriba, si la persona, otorga un apoyo moderado a la propuesta.
  • Con el pulgar hacia arriba, si la persona apoya totalmente la propuesta.

El continuo.

Se pide que la gente se sitúe a lo largo de una línea imaginaria indicando su posición respecto a la propuesta. A continuación, la persona facilitadora invita a la gente invita a la gente a comentar porque se ha situado en ese punto concreto de la línea.

Sexto paso: enmienda.

Si la propuesta no tiene ningún bloqueo se procede a realizar un rápido debate sobre posibles enmiendas menores que deben ser incorporadas a la propuesta. En este punto es necesario evaluar de nuevo la presencia de bloqueos y en caso de existir volver al tercer paso.

Séptimo paso: ¡Consenso!  

Finalmente el grupo ha alcanzado el consenso por lo tanto ahora se deben tratar los aspectos prácticos para llevar a cabo la misma dividiendo el acuerdo en tareas que serán asignadas a personas o grupos y si es necesario se les dará un seguimiento en las próximas asambleas.

Sobre cuando no se puede alcanzar el consenso

En ocasiones una o más personas bloquean un proceso de consenso y no se ve la solución. Aún en estos casos no está todo perdido, en estos casos se puede optar por tomar una de las siguientes opciones (entre otras):

  • Indiferencia o apartarse. Las dos situaciones deben quedar reflejadas en acta.
  • Dejar que la persona más implicada/afectada tome la decisión.
  • Dejar la decisión para otro momento en el futuro.
  • Romper la propuesta de manera que se llegue a acuerdo sobre aspectos de la misma y dejar para otro momento los puntos más conflictivos.
  • Tratar de ahondar más en el problema para realizar un nuevo proceso de consenso.
  • ¿Cuán importante es la decisión en este momento? Proponer un futuro no inmediato en el que no se ha tomado ninguna acción y debatir sobre el mismo.
  • Echar a suertes.
  • Recurrir a un/a facilitador/a externo.
  • Acordar que si no se llega a consenso y como medida de apoyo se puede recurrir a una mayoría del 80 o 90%.
  • Abandonar el grupo (fracaso colectivo).

Herramientas de debate.

Ideas ponderadas:

  1. Durante cinco minutos aproximadamente, cada persona del grupo, individualmente, ha de anotar las dudas, miedos, propuestas, etc que le vienen a la cabeza sobre la decisión que se debate en un posit.
  2. Los participantes uno por uno, explican lo que han escrito y lo colocan en la pizarra (en orden alfabético). Si alguien no quiere participar, puede “pasar” y si alguien tiene una idea que ya se ha aportado no la coloca en la pizarra.
  3. En este momento la persona encargada de la moderación indica que se pueden pedir las aclaraciones que sean necesarias con el objetivo de que todas las ideas anotadas queden claras.
  4. El paso siguiente consiste en que cada participante jerarquiza las ideas expuestas, puntuando con un 1 la que considera más importante, con un 2, la segunda en importancia, con un 3, la tercera, y así sucesivamente hasta haber puntuado todas las ideas expuestas. Cada puntuación se suma a las que anteriormente tenía el pósit.
  5. Se debate sobre los resultados.

Dos columnas:

El proceso a seguir es el siguiente:

  1. Las propuestas o alternativas deberán quedar anotadas en un extremo de la pizarra, ordenadas alfabéticamente. Se divide el espacio restante de la pizarra en dos partes, con una raya vertical. En una parte se escribirá “Aspectos positivos” y en la otra “Consecuencias no deseadas”.
  2. A continuación se lee la primera propuesta y se pide a todos los participantes que colaboren explicitando los aspectos positivos que perciben en ellas (qué aspectos del problema solucionan, qué ventajas comporta, etc.) y se van anotando en la pizarra, en la columna correspondiente.
  3. Después se pide a los participantes que piensen y expliquen las “consecuencias no deseadas” de la misma propuesta (que puede pasar si hacemos esto, cómo podrían evolucionar los hechos si llevamos a cabo la propuesta, etc.), y también se anotan en la columna correspondiente.                                                 
  4. Se debate sobre los resultados.

Circulo samoano.

Se dispone un círculo de asientos interior en el cual se sienta una persona por cada uno de los puntos de vista principales (representándolos) y se dejan algunas (3 o 4) sillas vacías. Solo las personas en el círculo interior pueden hablar así que cuando alguien quiere intervenir tiene que ocupar una de las sillas libres del interior volviendo a su asiento cuando termine de hablar.

Habladoras y calladas.

Se pide a cada persona se defina como habladora o callada y después se pide que las personas habladoras formen un círculo y debatan sobre la decisión a tomar mientras que las calladas escuchan. Pasado un tiempo predeterminado se cambian los roles y las habladoras escuchan mientras las calladas hablan.

Silencio.

En momentos difíciles la persona encargada de la moderación puede indicar que se van a tomar 5 minutos de silencio para la reflexión personal, tomar notas, meditar, etc.

Resumen.

Ayuda a que la gente se sienta escuchada y a que las personas que forman parte del grupo escuchen y por lo tanto asimilen las ideas principales sacadas hasta el momento. Sirve para asentar las ideas de las presentes.

Técnicas especiales de escucha.

Por  ejemplo,repetir las ideas principales expuestas por la persona que habla o pedir que haga esto algunas personas determinadas del grupo.

Evaluar conjuntamente el proceso de diálogo.

Se realiza una ronda con las siguientes preguntas: ¿qué es lo que más me gusta de esta sesión de diálogo?, ¿qué crees que podríamos hacer mejor?


Frankestein o el moderno Prometeo

Autora: Mary W. Shelley

Se la califica de “obra magnífica, siendo la autora una mujer” por Blackwood´s Magazine.

Obra que este 2018 ha cumplido 200 años y que sin embargo, contiene temas universales y que siguen estando en el centro de nuestra atención empezando por la reivindicación de que su autora fue una mujer.

Ideas que surgieron en el Grupo de lectura:

La importancia de la naturaleza para describir el bien/ mal: La naturaleza es inhóspita en toda la obra excepto en la parte que la “criatura” vive escondido y observa a la familia ideal en la granja en donde él se encuentra feliz observando, observando una vida idílica en el campo de unos personajes que no son campesinos.

Pág. 114: «Supe del reparto riquezas, de inmensas fortunas y tremendas miserias, de la existencia del rango, el linaje y la pobreza.»

Virtudes más apreciadas: rancio abolengo acompañado de riquezas. Si carecía de ambos era considerado vagabundo, un esclavo destinado a malgastar sus fuerzas en provecho de los pocos elegidos.

La dicótoma entre lo bueno y lo malo con reflexión moral

La reflexión sobre la ética en los descubrimientos científicos, idea tan en boga hoy en día y que ya Mary Shelley lo plasmó en este libro. Se debatió también si en el libro estaba haciendo una crítica a la ciencia “oficial” o a la pseudociencia anterior, o a las dos.

Pág. 41: “ El trabajo de los genios, por muy desorientados que estén, siempre suele revestirse a la larga en sólidas ventajas para la humanidad”.

Pág. 43: «En otros terrenos, se puede avanzar hasta donde han llegado otros antes, en la investigación científica siempre hay materia por descubrir y de la cual asombrarse.»

Pág. 160: «Realmente era una obra repugnante la que me ocupaba. En mi primer experimento, una especie de fanático entusiasmo me había impedido ver el horror de lo que hacía, absorto por mi trabajo.»

Pero ahora lo llevaba a cabo a sangre fría y a menudo me asqueaba mi labor (la ciencia por la ciencia)

Pág. 200: «¡Mortal! Exclamé , está endiosado con su sabiduría, más cuánta ignorancia demuestra.»

Una búsqueda de la aprobación y cariño del padre/creador aquí la vida personal de Mary seguro que determinó esta idea aunque es la imperante entre la mayoría de las relaciones parentales: búsqueda de la aprobación paterna en la vida del hijo.

El señalamiento de no tener las mismas oportunidades hombres y mujeres: Contraposición entre Víctor Frankestein y su prima: siendo educados de niños en igualdad de condiciones llegado el momento de la pubertad se diferencia sus caminos por razón de su sexo y no de sus capacidades enviando a Franskestein a la universidad mientras que su prima se queda en el hogar haciendo funciones de cuidados, cuidado de toda la familia, del bienestar emocional de la familia como único objetivo, es el complemento emocional.

También con el ejemplo de la hermana de Walton.

Pág 124: «La vida patriarcal de mis protectores» (esto es una observación de la criatura sobre la familia De Lacey)

La lucha entre el pensamiento científico y el que se consideraba más irracional o nuevo.

El uso de la apariencia física de los personajes para remarcar sus caracteres buenos o bellos y malos o feos (Frankenstein/ criatura más remarcado)

La influencia de cómo se educa y el entorno como determinantes para que un ser sea de una manera o de otra.

Pág. 28: «Los estudios nunca fueron una imposición, siempre teníamos una meta a la vista que nos espoleaba a pro seguirlos. Este era el método, y no la emulación, que nos inducía a aplicarnos sin castigos. Sin métodos habituales pero lo que aprendimos se nos fijó en la memoria con más profundidad.»

Pág. 38: «Ninguno de los padres gozaba de más influencia que el otro, la voz de la autoridad no se oía en nuestro hogar, pero nuestro mutuo afecto nos obligaba a obedecer y satisfacer el más mínimo deseo del otro.»

Pág. 115: «¡Que extraña naturaleza la del saber! Se aferra a la mente, de la cual ha tomado posesión, como el liquen a la roca»

Pág. 142: «Mi alimento no es el mismo que el del hombre, yo no destruyo al cordero o al cabritillo para saciar mi hambre; las bayas y las bellotas son suficiente para mi.»

Mis vicios son los vástagos de una soledad impuesta y que aborrezco; y mis virtudes surgirían necesariamente cuando viviera en armonía con un semejante.

Sentiría el afecto de otro ser y me incorporaría a la cadena de existencia y sucesos que ahora quedo excluido.

La culpa como un sentimiento latente en toda la obra. Si el sentimiento de culpa que plasma la autora es fruto de la tradición judeocristiana o es una crítica que precisamente quiere hacer a esa tradición.

La cobardía de Frankenstein para enfrentarse a las consecuencias de sus obras y el poder con el que se cree legitimado para disponer o no de la vida de la criatura.

Pág. 149: «Fui esclavo de mi criatura»

Se recomendaron la película Mary Shelly y la biografía Mary Wollstonecraft / Mary Shelley de Charlotte Gordon para tener una idea más completa de esta autora a la que le costó que le reconocieran esta obra como suya.

Taylorismo

Taylorismo, la organización científica del trabajo

Alcanzamos el siglo XX, los grandes países europeos están completamente industrializados, la industria ha alcanzado un gran tamaño y un alto grado de complejidad. Europa ha vivido las revoluciones burguesas y un siglo de fuerte crecimiento demográfico que ha llegado a duplicar su población gracias a los avances en medicina y agricultura. El transporte está acortando las distancias gracias a la extensión del ferrocarril, la aparición de la máquina de vapor y los grandes barcos con casco de hierro y acero. Desgraciadamente el paro y la pobreza en la clase obrera europea son un mal endémico. Todo esto provoca grandes migraciones de población europea a países en industrialización. En este contexto alcanzamos el año 1911, año en el que Frederick Taylor edita un libro que cambiará para siempre la fábrica, “The Principles of Scientific Management”.

Hasta este momento los métodos de organización del trabajo querían soslayar el oficio, bien sea mediante la máquina, o el estímulo con salarios complejos, o enfrentarlos a ellos mismos con el sistema de destajo. Taylor: ataca la base, destruye el oficio.

La extensión del taylorismo es un proceso muy lento y desigual que comienza en EEUU pero en Europa encuentra grandes dificultades debido a la fortaleza de los sindicatos.

La organización científica del trabajo.

Taylor se dedica a observar los gestos productivos de los trabajadores cualificados en la industria americana y comprende que estos tienen un ritmo propio formado por una serie de movimientos encadenados y repetidos a lo largo de la jornada de trabajo. Con esta información propone un modelo organizativo en la fábrica con el objetivo de acabar con lo que él considera la holganza obrera, ineficacias en el proceso productivo (la autonomía obrera en los ritmos de trabajo y transferencia del conocimiento profesional). Este modelo se basa en la división del trabajo, la reducción del proceso productivo y la introducción de un sistema de salarios con dos escalas.

La división vertical del trabajo separa el trabajo en:

  1. Trabajo de oficina (encargados de concebir, supervisar y organizar el proceso productivo).
  2. Trabajo de ejecución (obreros encargados de llevar a cabo el proceso productivo).

La reducción del proceso productivo consiste en desmenuzar el proceso que ocurre en una fábrica en gestos productivos simples (utilizando al obrero más apto) de tal forma que estos puedan ser cronometrados y transmitidos con facilidad por parte de la comisión técnica a los obreros.

Las dos escalas salariales sirven para castigar a los que no cumplían con los tiempos cronometrados con un salario más bajo que los que sí. Introduciendo además como ganancia secundaria la competencia y profundizando la división entre obreros.

Las condiciones de vida y trabajo de los obreros

Tras la Primera Guerra Mundial los países cerraron sus fronteras, se acabó con la libre circulación (leyes de prioridad de la mano de obra nacional sobre la extranjera). Libre circulación que era desde hacia tiempo un problema para la patronal, patronal que quería evitar el abandono de los puestos de trabajo para llevar a cabo labores agrícolas estacionales, etc.

El taylorismo hace que el oficio desaparezca y en consecuencia disminuye el número de trabajadores cualificados (oficiales), que se suplen por trabajadores sin cualificación. Es un modelo consumidor de mano de obra sin cualificar o de baja cualificación. A la vez se introducen nuevas figuras en la administración, los cronometradores y se crean los cuerpos de ingenieros industriales encargados de definir los procesos productivos de ahora en adelante.

El sindicato de oficio entra en su declive definitivo y lo sustituye el sindicato de ramo.

El poder obrero en la empresa se hunde (se mantenía gracias al conocimiento del proceso de proceso de producción y su control). La autonomía obrera desaparece y se esconde en la oficina ya que el conocimiento antes en manos del oficial ahora pasa a manos de la comisión técnica, el control del ritmo de trabajo ahora es realizado por un cronómetro que no entiende de descansos, desplazamientos, o cualquier tipo de ocio. El trabajo por arte de magia se convierte en una serie de gestos simples repetitivos.

Así tenemos que el cronómetro se convierte en un instrumento de control político del obrero en el trabajo, un arma contra la clase obrera organizada: el trabajador de oficio y el sindicato. Pasando como por arte de birlibirloque del obrero profesional al obrero masa.

Destruye el oficio porque el oficio es el saber de una manera de producir (se adquiere en un proceso de aprendizaje) en la que el oficial tiene un conocimiento que necesita el patrón dotándole de autonomía frente al patrón al que le queda la subcontratación. Al descomponer las operaciones complejas (el conocimiento de los oficiales) en elementos simples realizados en cadena Taylor destruye este conocimiento y lo traslada a la oficina. Por lo tanto el poder de negociación se destruye.

EL LINCHAMIENTO

Me acuerdo de cani en el cole. Fue una época dura, siempre he tenido la cabeza un poco gorda y llevo gafas desde los 7 años. Además, siempre he tenido un carácter más bien introvertido. Así que lo más suave que me decían era cabezón y cuatro ojos. Supongo que era víctima fácil. Ahora lo llaman bullying, pero era mi día a día en el puto cole. Te veías señalado por tus peculiaridades, esas cosas que luego te dicen que te dan personalidad. Excepto aquel día que vino Ricardo a clase.

Ricardo era un chico bajito, tartamudo y con una ligera cojera, imagino que producto de algún accidente o malformación congénita. Una diana más fácil, claro. Carlitos, el matón oficial de clase, lo localizó enseguida. En el recreo, esta vez, no fueron a por mi. Fueron a por Ricardo. Y yo fui con ellos, claro. Era mejor formar parte de la cosa, que destacar y señalarme de nuevo, aunque mañana lo mismo volvía a ser el blanco. Ni me acuerdo de lo que le dijimos, a gritos. Sé que no le pegué, porque yo nunca he pegado a nadie, no podría. Lo que sí recuerdo es la mirada de desprecio de Ricardo durante toda la clase. No miraba ni a Carlitos ni a sus amiguitos. Me miraba a mí. Como si sólo yo le hubiese traicionado. No estaba enfadado con Carlitos, era yo el que le había fallado.

Aquella noche, tirado en la cama de mi cuarto, sin poder dormir me venía a la mente aquel momento vergonzoso, recordaba todos los que estaban allí. Me preguntaba si habría más chicos que habían hecho igual: participar del linchamiento para evitar ser ellos los señalados. Creí adivinar una mirada de miedo en algunos compañeros. Estaba seguro de que la mayoría estaba allí para evitar ser ellos los expuestos.

El nacimiento de la clase obrera

La formación de la clase obrera

En la Baja Edad Media se dan una serie de procesos que concluirán a lo largo del siglo XVIII dando lugar al surgimiento de la clase obrera. En este sentido podemos decir que la misma clase obrera ya estaba allí cuando surgió ya que fué un proceso de proletarización cuya culminación ocurrió en el siglo XVIII. En este proceso las cronologías (y los procesos) son distintos en cada país, siendo Inglaterra el primer país europeo en vivir el nacimiento de la clase obrera.

El factor decisivo para el cambio fue el nacimiento del pensamiento ilustrado (Adam Smith, John Locke) en el siglo XVIII. Los ilustrados, en su momento, hacen propaganda de la propiedad privada y la libertad de uso, consumo y producción. Como resultado de estas ideas la organización del trabajo precapitalista (el gremio) sufre un ataque por parte del poder del estado (en los países ilustrados) y del poder económico. Los gremios pasaron a ser instituciones molestas en el momento en el que se comienza a liberalizar los procesos productivos.

A finales del siglo XVIII los estados europeos dictan las leyes que permitirán acabar con los restos del viejo régimen, se regulariza el trabajo no agremiado. El toque final a los gremios se da con la abolición de los mismos en Francia (1776 Seis decretos de Turgot), a partir de ese momento cada uno de los estados europeos (en un plazo de tiempo largo) dicta leyes similares.

Este proceso de mercantilización del trabajo urbano camina en muchos países de forma paralela a la expropiación del campo (disolución de comunales y el cercamiento de tierras). En consecuencia una gran parte de la población campesina que se queda sin sustento acabará emigrando a las ciudades y pasando a formar parte en la ciudad de una masa de mano de obra barata. Mano de obra que, junto a los artesanos no agremiados y otros grupos laborales como las mujeres o los niños, entrará también en conflicto con los gremios. Las luchas en esta época fueron tanto contra el patrón como contra los trabajadores ya proletarizados.

Los trabajadores de oficio (procedentes de las organizaciones gremiales) se sentían todavía orgullosos de su estatus, heredado de sus antiguas organizaciones en las cuales habían creado una cultura de siglos en torno a la autonomía y la economía social. Este orgullo y defensa de su estatus chocó con aquellos que consideraban indignos. Indignos por vender su trabajo a bajo precio, por no tener conocimientos o especialización, por no tener autonomía, por someterse a los ritmos del trabajo industrial.

Por lo tanto las primeras organizaciones de resistencia fueron construidas en torno a los oficios y dejaban de lado a la mano de obra no cualificada. Fueron luchas en torno al control y la autonomía y enfrentados a la maquinaría y la mano de obra no cualificada.

La cultura de estos grupos despreciaba el trabajo alienado, las urgencias de la producción masiva y el control del patrón en su trabajo.

Según se fue conformando la clase obrera y los oficios se abrieron a un sindicalismo más amplio legaron estas tradiciones (de autonomía obrera, autogestión y control de los medios de producción) al movimiento obrero.

Aunque los gremios desaparecieron la cultura gremial pervivió a los mismos y se extendió al resto de la población trabajadora.

El espacio dejado por los gremios

Con la desaparición de los gremios parte de sus atribuciones son tomadas por las sociedades de socorros mutuos. Estas eran sociedades abiertas y de libre asociación que se reunían en espacios públicos y daban asistencia a los trabajadores del oficio, además en algunos casos estas sociedades incorporaron actividades sindicales.

Más tarde surgieron los sindicatos de oficio, organizaciones que reunieron trabajadores de un oficio concreto y tenían un ámbito local o comarcal. Estos sindicatos tenían una influencia limitada y con la expansión del capitalismo se vieron superados rápidamente.

Finalmente aparecen las organizaciones de clase a finales del siglo XIX, estas eran de ámbito nacional, estatal o imperial. Estas organizaciones terminan de formar el imaginario de la clase obrera (1 de mayo 1886, etc) y la conciencia de clase (acumulación de experiencias individuales y colectivas de resistencia).

Desde su aparición los sindicatos son muy duramente reprimidos y por lo general estaban prohibidos con algunos momentos puntuales de tolerancia, momentos que eran aprovechados para crear las organizaciones obreras que pervivieron. Los sindicatos durante esta época tienen una vida y fuerza intermitente dependiendo siempre del nivel de persecución y con una continuidad mantenida en la clandestinidad.

A través de la experiencia se vertebra la conciencia de clase que es la acumulación de sentimientos y recuerdos compartidos de resistencia frente a otros con intereses distintos.

La nueva clase obrera

La nueva clase obrera estaba compuesta por:

  • Los trabajadores de oficio y artesanos urbanos. Antiguos trabajadores gremiales (oficiales, aprendices y algunos maestros) que con la transición de las instituciones gremiales a los oficios veían como sus condiciones de vida, laborales y valoración social eran degradadas (generalmente carpinteros, zapateros, alfareros y sastres).

Mantuvieron el control del proceso productivo y la transmisión del conocimiento del oficio. Este control fue el punto de conflicto con el patrón y a la vez la baza que jugaron estos para mantener su posición. En cuanto que se perdían estas ventajas bien con la formalización del aprendizaje del oficio por parte del Estado, o de la automatización del proceso productivo con la introducción de máquinas estos trabajadores perdían su condición rápidamente.

  • Los trabajadores de nuevos oficios. Estos no provenían de los gremios (mecánicos, etc.) y sus condiciones de trabajo estaban ya inicialmente adaptadas a los nuevos tiempos (peores condiciones).
  • Los trabajadores fabriles. Trabajadores no cualificados y que como en el caso anterior muchos procedían del campo. Las condiciones de vida y laborales variaron en función de la presencia de antiguos trabajadores de oficios. Las primeras fábricas fueron generalmente de la industria textil, formadas por compartimentos estancos de distintos oficios (con organizaciones sindicales). Por otro lado las fábricas modernas como la industria del metal, explosivos, papeleras introdujeron una nueva forma de trabajar distinta de la de los talleres (aunque en algunos casos las diferencias no son tan grandes).
  • Los peones. Trabajadores no cualificados, en muchos casos procedentes del campo, y para los cuales las condiciones de trabajo y vida estaban muy degradadas.
  • Los trabajadores de la obra pública. En esta época empiezan a surgir los estados modernos y estos hacen fuertes inversiones en infraestructuras. Las grandes infraestructuras de esta época absorben una gran cantidad de mano de obra no cualificada (peones) procedente del campo y de la ciudad, y mano de obra cualificada (oficios). Las condiciones de vida y laborales son las mismas que las del resto de la clase obrera. En cuanto a las resistencias, este sector no genera prácticas sindicales o de resistencia a largo plazo pero sí que dio a otras formas de lucha como motines, sabotajes, revueltas.

Las condiciones de vida y trabajo de los obreros.

Es una época compleja de grandes transformaciones (como la llegada de la industrialización y el declive de los gremios), en la que las condiciones de vida de los trabajadores se degradan apreciablemente. El objetivo final de esta época era la disciplinación del trabajador y su adhesión al nuevo modelo productivo.

Mujeres y niños pasaron a constituir una buena parte de la mano de obra (hacia mediados de siglo se cree que el 50% de la mano de obra estaba constituida por mujeres).

Los salarios eran muy bajos y ajustados a únicamente satisfacer las necesidades básicas de los trabajadores. El trabajo infantil y de las mujeres estaba mucho peor pagado, recibiendo alrededor de la mitad del salario de los hombres. A mediados de siglo la tendencia cambió ligeramente, los salarios tendieron a subir (especialmente para los obreros cualificados) pero el nivel de vida de los trabajadores continuó siendo muy bajo.

El alimento principal era la harina en forma de pan o de gachas, y la patata (hacia mediados del siglo XIX). El consumo de carne, frutas, verduras y pescado fue muy escaso.

La indumentaria del trabajador se diferenciaba mucho de la de los burgueses: la blusa y la gorra eran elementos distintivos de los hombres; y un vestido largo, era el atuendo de las mujeres. La clase obrera en ciernes no recibía un salario suficiente como para ir bien vestidos.

En las zonas industriales las viviendas de los trabajadores se acumularon cerca de las fábricas, así surgieron los barrios obreros. Viviendas cuyo interior era muy pobre, con pocas habitaciones, siendo frecuentes las cocinas y letrinas comunitarias. Estos barrios obreros crecieron de forma desordenada, sin que los poderes se preocupasen de dotarlos de unas condiciones mínimas como era el trazado urbano, alumbrado, alcantarillado, gestión de basuras, etc. Las calles y patios estaban muy degradados por el amontonamiento de basuras, desperdicios y aguas sucias estancadas. Esta situación, unida al hacinamiento y la mala ventilación, aumentó el peligro de infecciones.

Los ritmos de trabajo y el proceso de producción que hasta el momento eran controlados por el trabajador se convierten en el campo de batalla de los patrones. Patrones que pretenden eliminar los privilegios que aún mantienen los trabajadores de oficios. Para conseguir estos fines utilizan distintas estrategias (por ejemplo el destajo) a lo largo del tiempo. Allí donde esas batallas se perdieron las condiciones de vida de la clase trabajadora en formación se veían muy degradadas. Aún así es imposible entender la imposición de jornadas maratonianas y el control férreo en el centro de trabajo sin considerar altas tasas de absentismo laboral y una resistencia soterrada en forma de sabotaje y boicot.

El intento de los patronos de aumentar la intensidad y regularidad del trabajo mediante el disciplinamiento (hojas de horario, control de tiempos, eliminación de las relaciones sociales) se encontró con el rechazo frontal de los oficios con resistencias tanto cotidianas como a mayor escala.

No todos los esfuerzos de los burgueses fueron represores también durante esta época se intentó la adhesión del obrero al modelo productivo mediante la recompensa. Un ejemplo de esto es el paternalismo industrial. Práctica que para conseguir la disciplina, extiende el control de la mano de obra más allá del lugar de trabajo:

  • Mediante premios a trabajadores modelo y sanciones a las prácticas no aceptadas.
  • El uso de las colonias industriales gestionadas por el empresario (que permitía controlar su reproducción). Se trataban de barrios para los empleados de una fábrica y se edificaban junto a la misma. Eran colonias construidas por iniciativa del empresario, él vivía en una gran mansión, los directivos ocupaban casas amplias y los obreros tenían pequeñas casas. En algunos casos estas colonias también tenían iglesias, tiendas, escuelas y hasta cementerios. Por lo tanto, proporcionaban vivienda y otros servicios (economato, etc), siendo todos gestionados por el empresario. Esto alejaba a los trabajadores de las organizaciones obreras y por lo tanto reducía la posibilidad de revueltas.
  • Mediante un comportamiento patriarcal del patrón hacia sus trabajadores (comidas, fiestas, eventos deportivos organizados por el patrón).

Espacios de sociabilidad y ocio

Las clases trabajadoras se apropiaron de la calle para la vida social mientras que las clases privilegiadas se recluyeron en sus villas y demás espacios privados. Por lo tanto la ciudad ofreció espacios de reunión en los que obreros de muy distintas procedencias se juntaron (tabernas, cafés, clubs, sociedades recreativas, bailes, etc.), en estos lugares se creó y distribuyó la propaganda obrera. El movimiento obrero intentó mejorar el ocio de los obreros a través de nuevos centros como las casas del pueblo o ateneos, donde además de reunirse para debatir sobre aspectos laborales y políticos, se podía encontrar una alternativa a la taberna con clases, charlas, teatro, biblioteca, etc…

Debido a las malas condiciones de vida y que la taberna fuese uno de los lugares principales de ocio la incidencia del alcoholismo fue devastadora entre las clases trabajadoras, incidencia que las organizaciones obreras intentaron mitigar.

Electoralismos

Cada hombre un voto, se decía cuando el derecho al voto era censitario, esto es, dependiente de unos ingresos determinados. Se luchó mucho por conseguirlo, y por evitarlo. Se temía que la extensión del derecho llevase al caos o al «socialismo». Se implantó, finalmente, y no pasó casi nada. Los conflictos sociales se seguían dilucidando en las calles y los tajos, con mayor o menor dureza. En el parlamento, todo lo más, se reflejaban de vez en cuando. Más adelante algunas mujeres exigieron su derecho: eran las sufragistas. Las apalearon, las humillaron, las encarcelaron, pero al final consiguieron su derecho. Sorprendentemente, ni hubo akelarres en las calles (una pena, son ceremonias muy vistosas), ni se transformó la sociedad en feminista.

Es curioso, que con todo lo que se ha luchado por un sistema electoral (parlamentario en estas latitudes ) sus éxitos parecen más propios de la voluntad de sus defensores que de los hechos históricos. Tal vez falla la cuestión de base. Consideramos, porque así nos lo enseñan, que democracia y electoral son la misma cosa. Que una sociedad democrática es una sociedad que vota. Sin más. Y no es verdad.

El acto de votar es hermoso, es un ritual evocador de la democracia. “Habla pueblo, habla”, se decía en la transición (o transacción). Y así gusta que hable, de manera educada, formal y ordenada. Justo como no se expresa el pueblo «soberano» (de la caraja que lleva). Pero el pueblo, cuando habla, suele ser brutal, áspero y arrollador. Todo lo contrario, vamos. Pero el ritual es bonito, vamos a reconocerlo. Eso sí, como todo ritual encierra una mentira y una historia de dominación y sumisión.

Electoral viene de elegir, al contrario que democracia, que habla de quien gobierna, quien manda. En el sistema electoral eliges quien, o quienes, van a gobernar en tu nombre. Quien va a discutir sobre violencia de género, tus derechos (laborales y como persona en general), subvenciones (a gente rica, generalmente), la paz, la guerra…es decir, es un acto de cesión de soberanía a un tercero, que será quien tome las decisiones. Y en eso se aleja del ideal democrático, porque ya no gobierna el pueblo, sino sus representantes. Y no es lo mismo, claro. Seguro que es mejor que corea del norte (casi todo es mejor que eso, salvo tal vez Tele 5), pero no deberíamos confundir los términos. Si es democracia, no es electoral.

El trabajo en la edad media

El trabajo agrícola en la Edad Media.

Con la caída del Imperio romano de occidente dos siglos después de las reformas de Diocleciano Europa Occidental había quedado convertida en una sociedad rural en la que casi toda la tierra pertenecía a señores feudales (el resto quedó en manos de campesinos libres: colonos y villanos) y siendo trabajada por una clase social de personas que no la poseían, los siervos (herederos de la reforma de Constantino del año 322).

Estos siervos estaban sometidos a un régimen que les imponía:

  • El siervo no podía abandonar el feudo.
  • Pertenecía al patrimonio del señor feudal.
  • Tenía que dar parte de su producción y/o trabajar un número de días las tierras del señor

A cambio obtenían protección y manutención por parte del señor.

Hacía finales del siglo XI grandes avances en la agricultura acompañados de una ampliación importante de la superficie de terrenos cultivables generaron un excedente de producción en el campo. En paralelo se dio una importante expansión del comercio en gran parte facilitado por el excedente agrícola. A partir de este momento la producción agrícola se empleó preferentemente no para el autoconsumo sino para la venta en ferias/mercados. A la par que estos procesos (y para permitirlos) las relaciones sociales comenzaron a cambiar y la servidumbre se relajó.

A medida que este cambio en las relaciones sociales se fue asentando los campesinos comenzaron a obtener un plus de ingresos durante los meses de parada agrícola trabajando para burgueses (mercaderes). Sin embargo esta relación económica no fue una relación equilibrada, y pronto provocó el endeudamiento del campesino (proceso paralelo al endeudamiento del artesano) y finalmente su conversión en asalariado.

Artesanado urbano en la Edad Media.

A medida que transcurre la Edad Media (siglo XI aproximadamente) Europa vivió el auge de las ciudades (expansión comercial), en las cuales se asentó una nueva clase social de artesanos y comerciantes que no estaba sujeta al régimen de servidumbre: los burgueses.

El trabajo realizado por los artesanos tenía varias características diferenciadoras respecto al trabajo capitalista:

  • Escasa división del trabajo.
  • No hay una periodización clara del tiempo de trabajo (no existen ni jornadas, ni calendarios de trabajo).
  • La producción se realizaba para el autoconsumo y para vender en el mercado. Por lo tanto el trabajo artesano estaba muy vinculado a la demanda.
  • Este trabajo tiene fundamentalmente un valor de cambio.
  • Son independientes, controlando tanto el proceso de producción como los medios de producción.
  • Controlan los tiempos de trabajo siendo la separación entre tiempo de trabajo y ocio difusa.
  • Valoran la destreza y la calidad, los productos están realizados con esmero y precisión dando un alto valor añadido a los mismos.
  • Normalmente la producción era local pero con el paso del tiempo se extiende a mercados lejanos.
  • Los artesanos se agrupaban por oficios (totalidad de la actividad) en gremios.

El tiempo de trabajo.

El ritmo de trabajo de los artesanos nunca estuvo marcado por la maximización del beneficio como ocurre en la sociedad capitalista si no por la necesidad de cubrir las necesidades inmediatas de los trabajadores.

En el día a día de los artesanos el trabajo y el ocio fluían en un continuo en el cual los dos elementos se fusionan, siendo las jornadas irregulares pero sin empezar nunca antes del amanecer ni prolongarse más allá del anochecer. Un día de trabajo de un artesano comenzaría con la salida del sol, tras desayunar empezaría a trabajar tranquilamente, más tarde haría un paro para comer y echar una siesta tras la cual continuaría el trabajo, finalmente terminaría antes del anochecer para cenar y descansar.

Está cadencia de trabajo/ocio no era igual a lo largo de la semana ni del año. No existía un calendario laboral explicitado, sino vinculado a los ciclos naturales, fiestas y celebraciones populares. El tiempo dedicado al trabajo comenzaba el martes y se iba incrementando poco a poco hasta el sábado que era el día de mayor esfuerzo (siendo aún así menor que el de una jornada normal de un trabajador actual). El sábado por la tarde se recibía la paga y se dejaba de trabajar hasta el próximo martes.

Este ritmo de trabajo semanal estaba además modulado tanto por unas cadencias anuales, como por ejemplo la ocurrencia de ciertas condiciones (lluvias, viento, etc), como por un sinfín de fiestas tanto oficiales como especiales (bodas, nacimientos o defunciones).

Así tenemos que los trabajadores en la edad media tenían un ritmo de vida relajado en el cual trabajaban poco tanto a lo largo del día como del año y únicamente para cubrir sus necesidades, siempre controlando los tiempos de trabajo y nunca dejando de lado el ocio y la vida privada.

Con el paso del tiempo y la introducción de las máquinas estos artesanos resistieron con energía y empeño los intentos de quitarles el control de los tiempos de trabajo. Por el contrario el objetivo de los primeros capitalistas fue disciplinar a los trabajadores, obligar a mantener unos horarios fijos, una intensidad en la producción, doblegar sus tradiciones en cuanto a sociabilidad, festividades, autonomía, etc.

El espacio de trabajo: Los talleres

El taller no es solo el lugar de trabajo, es la unidad productiva y social de la ciudad durante la Edad Media. No eran entidades aisladas, si no que se relacionaban entre ellos de distintos modos, por ejemplo mediante redes de subcontratación del trabajo.

El taller es el lugar en el que el artesano se relaciona socialmente y en el que ocurre la vida privada. Esto lo facilita el hecho de que el trabajo en el taller no es exclusivo del padre de familia sino que toda la unidad familiar trabaja (hijos, miembros no consanguíneos y mujeres) y el que por lo general estos talleres eran una estancia más de la vivienda familiar al igual que en la antigua Roma.

El trabajo en el taller estaba jerarquizado de tal forma que el varón (padre de familia) es el único con derecho de ser el maestro artesano (derecho convalidado por el gremio a través de la misma carta de examen). Por debajo del maestro artesano se encontraban los oficiales, estos cobraban por su trabajo y eran miembros del gremio por derecho.

En la parte más baja del escalafón gremial se encontraban los aprendices, a los cuales el maestro estaba obligado a alojar y alimentar y este a cambio enseñaba el oficio (por lo general en un periodo de varios años), periodo tras el cual eran admitidos en el gremio y pasaban a ser oficiales.

Mención especial recibe el trabajo de las mujeres que tuvo gran importancia al comienzo de la Edad Media participando en todas las profesiones en mayor o menor medida siendo admitidas en los gremios en términos de igualdad respecto a los hombres y que fue perdiendo peso con el paso del tiempo por la influencia de la Iglesia y las clases altas burguesas, finalmente alrededor de los siglos XIV o XV fue prohibida la aceptación de mujeres en los gremios. Aún así las mujeres continuaron teniendo presencia en el mundo gremial pero este trabajo por lo general ya no estaba regulado por el gremio (aunque pervivieron determinados gremios de mujeres como las bordadoras de seda y oro de París).

Los gremios

Dentro del concepto de gremio se incluyen múltiples realidades diferentes (que van desde universidades hasta los oficios) con algunos puntos en común. Por lo tanto dar una definición completa y que incluya todas estas realidades puede incurrir en errores en determinados casos, aún así se puede dar una visión simplificada de la idea de gremio en la Edad Media.

Los gremios son instituciones compuestas por personas de un mismo oficio que se encargan de regular la actividad industrial y a veces la comercial en el área de una ciudad, localidad o área de influencia de estas. Pueden ejercer esta regulación gracias a que consiguen del poder político un privilegio (libertad) de practicar su oficio en un área determinada.

Los gremios tienen el privilegio y las atribuciones para:

  • Cobrar una cuota.
  • Controlar la entrada al gremio mediante el aprendizaje y la carta de maestría.
  • Organizar el currículo artesano (mediante el aprendizaje).
  • Controlar la cantidad y calidad de la producción.
  • Intervenir en la fijación de precios y salarios.
  • Comprar y almacenar de forma colectiva las materias primas que necesitan los agremiados.
  • Gestión de los impuestos de los agremiados.

Por encima de todas las atribuciones del gremio, existe una característica fundamental de los mismos que marcó el trabajo a lo largo de la Edad Media: Los gremios responden a un modelo de economía moral.

Esta economía moral no persigue la maximización de los beneficios como ocurre en el capitalismo, sino la calidad de la producción, la autonomía del productor y el bien del gremio en conjunto. Esta economía moral parte de la idea de que es el gremio la herramienta para mitigar las desigualdades entre los agremiados y para garantizar unos ingresos estables y una calidad de vida al agremiado aún en momentos de dificultad.

Para conseguir estos objetivos el gremio disponía de una garantía de asistencia social (la corporación ayuda a los miembros que pasan una mala racha: enfermedad, falta de trabajo, etc). Además para mitigar la diferencia entre el agremiado más rico y más pobre el gremio disponía de mecanismos equilibradores (lógica de la desigualdad limitada) como el reparto de materia prima con preferencia a los más desafortunados, o el pago de impuestos en función de los ingresos.

Por lo tanto los gremios no eran solo entidades económicas sino políticas.

La regulación de los gremios es colectiva. Los miembros crean estas regulaciones, deciden el tamaño del gremio, comparten costes de formación, deciden los códigos de conducta, regulan la calidad y cantidad del producto, etc.

Para asegurarse del cumplimento de esta regulación, el gremio tiene mecanismos sancionadores como las multas, el escarnio público e incluso el castigo físico. Este control era ejercido por los “sindicos”, miembros elegidos del gremio que mediante la inspección velaban por el cumplimiento de la regulación colectiva.

La decadencia de los gremios

En algún momento de la Baja Edad Media ocurren una serie de cambios en el sistema productivo que suponen un punto de no retorno para el sistema gremial.

El auge del comercio (y el comercio de larga distancia) provocó que gradualmente los mercaderes se fuesen haciendo sedentarios y acumulasen poder y riqueza. Como contrapartida el artesano que ya no puede soportar los costes asociados al comercio se va endeudando con el mercader (mientras que en paralelo se desarrollan las herramientas financieras que permiten esta nueva forma de relación de poder) hasta que este finalmente se hace con el control del proceso de producción.

El mercader a través de la deuda se convierte en propietario de los medios de producción y distribuidor de la materia prima y crea una nueva forma de relación: el asalariado.

Así con esto nos encontramos un punto en el que el mercader adelanta el capital para la compra de la materia prima y de los medios de producción y el artesano trabaja a cambio de un salario pero manteniendo todavía el control de los tiempos y procesos productivos.

sobre la mayoría

Un grupo de 10 amigas y amigos adolescentes se reúnen en su banco del parque del barrio. El grupo lo componen, siete chicos y tres chicas. De los chicos, Mustafá es el más nuevo del grupo, viene de Senegal y todavía no habla bien castellano por lo que le cuesta seguir la conversación, la cual además se acelera en los momentos de mayor tensión. Entre los chicos se encuentra también Mariano, un chico de fuerte carácter que sabe fijar la atención de sus amigos cuando habla, y que además no acepta de buen grado que se le lleve la contraria. Para esta tarde no tienen un plan de antemano, por lo que comienzan a debatir sobre lo que pueden hacer las horas siguientes. Tras un rato de discusión acalorada, comenta uno de ellos a los demás que reparen en que está pasando el tiempo y no están haciendo nada divertido, tan sólo discutir. Entonces, Mariano toma la palabra para resumir las tres opciones que han salido durante la discusión: ir a jugar a fútbol, ir al centro comercial a la sección de videojuegos, o ir al supermercado y comprar bebidas y hacer un botellón. En seguida, diferentes voces claman por votar y resolver el asunto de una vez por todas. Decir también que existía una opinión diferente, propuesta por Claudia, que consistía en acercarse al nuevo centro social del barrio porque iba a celebrarse una lectura de poesía, y añadiendo: “Puede que no parezca muy divertido, pero van a asistir un montón de gente del barrio y del otro colegio, y luego podemos conocerles.” Como Claudia es un poco tímida y su voz es de volumen bajo, parece que su propuesta no ha sido escuchada, ni incluida en el resumen de Mariano, por lo que los demás amigos la olvidan inmediatamente. Claudia, al darse cuenta que su propuesta no ha sido considerada, intenta tomar la palabra para continuar el debate, pero enseguida es silenciada por los demás mediante un “tsssss…que vamos a votar”. Mariano enuncia la primera propuesta y tres levantan la mano. Continúa con la segunda, y sólo Jorge levanta la mano. Termina con la tercera, a la que se unen dos más. Pedro y Juana conversaban entre sí distraídamente durante la votación, así que no participaron. Claudia, en cambio se quejó airadamente del método utilizado para tomar la decisión, argumentando que lo más interesante según su punto de vista, ni se había considerado. Mustafá, por su parte, no había entendido nada, así que no pudo participar de la votación. Al ser Mariano un chico de influyentes opiniones, tanto Sergio como Juan, sus admiradores irreflexivos, se habían unido a su propuesta de ir al centro comercial, por lo que al ser tres, representaban mayoría respecto a los 6 que habían votado. De esta forma, parecía claro para las adolescentes mentes de los votantes, que tenían que ir al centro comercial, por lo que comenzaron a caminar en su dirección. Pedro y Juana preguntaron entonces: “¿Dónde váis?”. “Vamos, que hemos decidido ir al centro comercial.” “Pero un momento, ¿alguien me quiere escuchar?, insiste mosqueada Claudia sin recibir respuesta. Y desde la distancia ya recorrida, gritaba Mariano mientras lanzaba el balón a Mustafá: “¡Mustafá, vete a devolver el balón, que ya no lo necesitamos!” 

…la democracia.

DESCUBRIENDO ESCRITORAS

Estamos en tiempos de regalos y qué mejor que un libro para que la persona que lo reciba pueda encontrar un mundo nuevo.

Los libros deberían ser asexuales, es decir, un libro es un libro ya sea escrito por un hombre o una mujer. Un libro es para ser leído, disfrutado, manoseado, imaginado,… por toda aquella persona que lo encuentre y lo lea. Los libros acompañan, enseñan, hacer soñar, muestran otras vidas o todas las vidas.

Pero si esto es así ¿por qué cuesta tanto atribuirles ciertas obras a mujeres escritoras? ¿ Por qué se busca la excusa del género literario para atribuirles autorías diferenciadas por género hombre/ mujer? ¿Por qué cuándo destacamos un libro escrito por una mujer se acude a su única o mejor creación y cuando es a un hombre es otra de sus obras maestras?

Es obligación de todas y todos reivindicar a las autoras, dar visibilidad a las mujeres autoras que las editoriales no tengan que poner las iniciales porque una mujer no puede escribir ficción a la altura de los hombres ( J.K. Rowling y un largo etc.) Ya no usan seudónimos masculinos (George Sand pseudónimo de: Amantine Lucile Aurore Dupin ) para poder publicar pero se sigue marginando en función de que sectores y no reconociendo que las mujeres no escriben para mujeres escriben para personas.

Además de rescatar del olvido a todas aquellas mujeres que a lo largo de la historia han escrito obras en los distintos géneros literarios.

Nos gustaría fijar la atención en dos autoras que este grupo ha trabajado en sus grupos de lectura: Mary Shelley (Frankestein) y U. K. Leguin ( Los desposeidos y La mano izquierda de la oscuridad).

Respecto a la primera cabe preguntarnos que si el autor hubiera sido masculino no se resumiría a una historia de miedo escrita en una noche de tormenta sino que hubiera tenido sesudos estudios de que se quería contar en cada línea con tientes científicos y filosóficos. Es ahora 200 años después cuando se está empezando a desgranar la obra para encontrar ideas terriblemente modernas que adelantó Shelley en 1818.

La segunda, Úrsula K. Leguin tuvo algo más suerte porque ha ganado y ha sido reconocida en en la genialidad de sus obras y en un género en el que se destaca las obras de los hombres pero no tanto de las mujeres, cuando hay autoras no sólo a la altura sino más alto que muchos hombres. Todo esto no le valió a Úrsula en sus comienzos cuando lo único visible era su apellido precedido de sus iniciales para esconder el Úrsula.

Estos son solo dos ejemplos, pero hay multitud, al igual que debemos preguntarnos por qué se estudian épocas completas sin mencionar a ninguna autora (Generación del ´27 en España). Es hora de abrir visillos que han estado ocultando a tantas y tantas mujeres o detrás de sus parejas o cayendo en el olvido en una caja.

No sigamos la corriente y paremonos a pensar qué nos quieren inculcar desde pequeñas, cuando nos recomiendan unas lecturas y no otras. Porque como empecé diciendo, los libros son asexuales, son historias listas para que alguien las encuentre, pero eso será cuando las mujeres tengan el mismo protagonismo que los hombres en la literatura. Mientras tanto tendremos que luchar por reivindicar a las mujeres escritoras.

Para profundizar en este tema:

https://ctxt.es/es/20181226/Culturas/23440/literatura-mujeres-igualdad-nerea-balinot.htm